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Desde hace aproximadamente 30 años, En chile ha habido un aumento de la obesidad en la población debido principalmente al mejor acceso a los alimentos y a la disminución de la actividad física. Este problema ha ido avanzando tan rápido que en la actualidad cerca del 60% de la población tiene sobrepeso y un 20 a 25% tienen un grado variable de obesidad (1,2). El COVID y la obesidad son dos temas que parecen estar muy lejos pero realmente no es así, en el artículo de hoy hablaremos de la obesidad y el Covid-19 ¿es una mala combinación?

La obesidad y el coronavirus

virus del covid-19

Ilustración 1: Algunas enfermedades pueden aumentar el riesgo de complicaciones durante el COVID-19.

La gran mayoría de pacientes que enferman de COVID-19 y deben ser hospitalizados tienen una o más afecciones subyacentes.

En EEUU el problema que se reportó con mayor frecuencia fue hipertensión, seguido de la obesidad.

Recientemente, se han publicado los primeros estudios que sugieren que los sujetos con obesidad tienen más riesgo de desarrollar una enfermedad más grave por coronavirus(3–6). En concreto, los estudios muestran que la obesidad es un factor de riesgo para la hospitalización, el ingreso en UCI y el desarrollo de consecuencias graves que llevan a la muerte, en caso de enfermedad por COVID-19.

Datos procedentes de Francia de personas ingresadas con COVID-19 indican que los pacientes con obesidad severa (IMC ≥ 35) requieren con más frecuencia de ventilación mecánica invasiva, frente a los pacientes delgados , independientemente de la edad, el sexo, la diabetes y la hipertensión arterial (7)

Aun así, todo parece indicar que la obesidad no incrementa el riesgo de contagio, sino más bien, aumenta las complicaciones subyacentes al COVID-19.

Un estudio realizado en New York asocia significativamente la obesidad con la necesidad de hospitalización y el estado crítico de los pacientes (cuidados intensivos, ventilación mecánica y/o muerte), independientemente de otras comorbilidades (4).

¿Por qué ocurre esto?

dolor de garganta

Ilustración 2: La inflamación crónica se postula como un potente factor para desarrollar complicaciones durante el COVID-19.

Aunque los mecanismos por los cuales el COVID-19 puede afectar más a las personas con obesidad no están del todo claro.

El factor más importante parece ser la inflamación crónica, originada por el exceso de tejido adiposo en personas con obesidad.

COVID-19 pueda exacerbar aún más la inflamación, exponiéndolos a niveles más altos de moléculas inflamatorias circulantes en comparación con los sujetos delgados. Esta inflamación puede producir una disfunción metabólica que puede conducir, entre otras patologías, a dislipidemia, resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedad cardiovascular, que también se han considerado factores de riesgo de COVID-19 (7)

Otro factor a tener en cuenta es la Leptina. La leptina, de la palabra griega “leptoes” que significa delgado, es una hormona que regula el apetito reduciendo el hambre y ayuda a regular el equilibrio energético.

En la obesidad la leptina tiende a estar elevada (8), Estos niveles de leptina pueden provocar inflamación crónica, lo que aumenta la susceptibilidad a infecciones y autoinmunidad, incluido Covid-19.

Conclusiones

Aun se conocen pocos informes sobre la obesidad y su relación con el COVID-19, pero todo parece indicar que es un poderoso factor de riesgo que aumenta las complicaciones de esta enfermedad.

Sumado a este hecho, las medidas de confinamiento prolongadas por mucho tiempo aumentan el sedentarismo el cual a su vez aumenta los niveles de obesidad en la población.

En general se sugiere que las personas con sobrepeso y/o obesidad tomen todas las medidas necesarias para evitar el contagio de COVID-19, similar a lo que ocurren con los grupos de alto riesgo.

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¡Nos leemos en la próxima!

Bibliografía

  1. Muzzo B S, Monckeberg B F. Reflexiones sobre el aumento de la obesidad en Chile. Rev Chil Nutr. diciembre de 2012;39(4):113-5.
  2. Eduardo Atalah S. Epidemiología de la obesidad en chile. Rev Médica Clínica Las Condes. 1 de marzo de 2012;23(2):117-23.
  3. Simonnet A, Chetboun M, Poissy J, Raverdy V, Noulette J, Duhamel A, et al. High Prevalence of Obesity in Severe Acute Respiratory Syndrome Coronavirus-2 (SARS-CoV-2) Requiring Invasive Mechanical Ventilation. Obesity. 2020;28(7):1195-9. Disponible en: https://onlinelibrary.wiley.com
  4. Petrilli CM, Jones SA, Yang J, Rajagopalan H, O’Donnell LF, Chernyak Y, et al. Factors associated with hospitalization and critical illness among 4,103 patients with COVID-19 disease in New York City. medRxiv. 11 de abril de 2020;2020.04.08.20057794. Disponible en: https://www.medrxiv.org/
  5. Lighter J, Phillips M, Hochman S, Sterling S, Johnson D, Francois F, et al. Obesity in Patients Younger Than 60 Years Is a Risk Factor for COVID-19 Hospital Admission. Clin Infect Dis. 28 de julio de 2020;71(15):896-7.
  6. Caussy C, Wallet F, Laville M, Disse E. Obesity is Associated with Severe Forms of COVID-19. Obes Silver Spring Md. 2020;28(7):1175.
  7. Petrova D, Salamanca-Fernández E, Rodríguez Barranco M, Navarro Pérez P, Jiménez Moleón JJ, Sánchez M-J. La obesidad como factor de riesgo en personas con COVID-19: posibles mecanismos e implicaciones. Aten Primaria. 2020;52(7):496-500.
  8. Ho SC, Tai ES, Eng PHK, Ramli A, Tan CE, Fok ACK. A study in the relationships between leptin, insulin, and body fat in Asian subjects. Int J Obes. marzo de 1999;23(3):246-52.